Ser intolerante es un problema con el que he luchado toda mi vida. Medio sufro por eso. Pero hay algo mucho peor que ser intolerante: fingir ser tolerante.
Prefiero dos veces medio sufrir por no soportar a la mayoria de la gente, a que se me retuerza el corazon y el higado con una sonrisa falsa y un comentario de psicopedagoga de Carúpano tipo "Opino diferente ha ti pero respeto y selebro la divercidad. Aqui cabenos todos". No se a que se dedica una psicopedagoga pero suena estupido. Lo de Carúpano no lo tengo que explicar.
Igual aplica para la gente que se cree irreverente y sarcastica porque lee el chiguagüe bipolar. En realidad no tiene nada que ver, pero tengo mucho sueno como para redactar algo coherente. Y se me estan quemando los dedos con la bateria del telefono. Si alguien sabe como hago para arreglar la bateria -que esta nueva y la carque 2 veces las 14 horas, pero a la tercera vez lo desconecte y ahora se pone caliente-, por favor llameme a mi casa. Mi numero es 4431505. Me llamo Anibal.
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